El interés vitivinícola de la familia
Díaz se remonta al siglo XIX

Don Manuel Joaquín Díaz Escudero Alvarez de Toledo, bisabuelo de los dueños de Loma Larga, trajo personalmente, en sucesivos viajes de París y Burdeos, cepas de esas tierras. Con asesorías de enólogos provenientes de Francia, plantó estas cepas en su predio agrícola “Chacra Victoria”, ubicada en un área al oriente de lo que hoy es la calle Santa Rosa de la ciudad de Santiago. Con el sueño de mantener esa tradición vitivinícola, que llevó a sus antepasados a producir vinos de alta calidad, que exportaron a Europa, como se constata en la exposición de vinos en París en 1889, la familia inició la plantación de los actuales viñedos de Loma larga en 1999. Previamente, ya en 1994 comenzaron los estudios de clima y suelos para entender el potencial del “Terroir” de Loma Larga. Hoy en día la viña Loma Larga tiene la satisfacción de ser reconocida como líder en la producción en Chile de vinos tintos de clima frío.

El secreto está en

la adaptación

Los vinos provienen 100% de nuestro viñedo en Casablanca.El vino se produce en cantidades limitadas en el fundo Loma Larga. Con este propósito los mejores cuarteles del viñedo fueron seleccionados efectuando un manejo muy fino, produciendo en promedio un máximo de 6 toneladas por hectárea para
la línea Loma Larga y de 9 toneladas por hectárea para la línea Lomas del Valle con la finalidad de lograr una gran concentración y una buena maduración fenólica en una zona fría como Casablanca.

Esta maduración lenta de la uva se debe a la variación de las temperaturas extremas entre el día y la noche. Una brisa fría proveniente del océano pacífico ocasiona este fenómeno en el valle. Esta característica, además de los suelos pobres en los cerros, lomas y pie de cerro, han permitido un excepcional terroir para el vino.

Filosofia

Nuestra filosofía es producir vinos que expresen fielmente el terroir del Fundo Loma Larga, de donde proviene el 100% de nuestros vinos. Nuestro compromiso es reflejar la tipicidad y características excepcionales que ofrece este lugar de Casablanca, en el cual durante más de 20 años hemos realizado estudios y pruebas, lo que nos ha permitido diferenciarnos de la gran mayoría de los vinos chilenos. Por 5 años se estudiaron las temperaturas y suelos de las 711 hectáreas del Fundo Loma Larga. A partir de 1999 se plantaron 148 Há de viñedo con variedades blancas y tintas, algunas de ellas no tradicionales del Valle de Casablanca, como Cabernet Franc, Malbec y Syrah. Esta idea vanguardista tuvo éxito desde las primeras cosechas, encontrando el apoyo irrestricto de críticos nacionales y extranjeros, para quienes fue un descubrimiento el perfil inusual que poseen los vinos de Casablanca, su gran frescura y gran potencial aromático. Actualmente somos reconocidos como la viña líder en tintos de clima frío en Chile.

Una enóloga
de distinción

Tamara Baeremaecker

“Desde siempre en contacto con la naturaleza, Tamara Baeremaecker nació y creció en el campo, forjándose allí su interés por la Agronomía, y más tarde su pasión por la Enología.

Viajó a través de las regiones vinícolas más prestigiosas de Francia y España, en donde adquirió conocimientos en la búsqueda de sofisticación, elegancia, expresiones del terroir y frutas frescas, demostrando su compromiso por elaborar vinos que expresen la particularidad de su origen. El gran compromiso y dedicación de esta Enóloga de la Universidad Católica, la ha llevado a desarrollar una exitosa carrera en el mundo vitivinícola.

18 años de experiencia trabajando en la elaboración de vinos premium más reconocidos de Chile, como Amelia, Terrunyo, Marqués de Casa Concha y el prestigioso Don Melchor, han consolidado a esta dedicada y apasionada Enóloga, como una de las más reconocidas y respetadas de nuestro  país y con quien hoy, tenemos el orgullo de contar.”

Bodega

La moderna bodega de Loma Larga Vineyards, ubicada en el sub Valle de Lo Ovalle, en Casablanca.

Con el fin de obtener el vino de calidad superlativa, la cosecha se efectúa en las primeras horas del día o en la noche.

Se vendimia seleccionando cada racimo a mano, en bandejas de 10 kilos para recibir en la bodega pequeños lotes de uva. Luego, se procede a una segunda selección a mano de las bandejas en la bodega. Con una superficie de 2.300 metros cuadrados, la bodega produce un máximo de 300.000 litros de vino. El 70% de nuestras cubas de acero inoxidable tienen una capacidad de 5.000 litros.

La bodega está rodeada de un antiguo parque de grandes almendros, eucaliptus y pinos, que constituye un magnífico emplazamiento y forma parte indisoluble del conjunto.

Se divide en dos cuerpos materialmente disímiles: por un lado la sala de fermentación, de madera laminada, y por otro, la sala de barricas, de hormigón en bruto y bajo tierra, con el fin de mantener una humedad y temperatura constante en el vino, mientras este se somete a una crianza en barricas únicamente fabricadas en roble francés.

Los muros de concreto a la vista se entrelazan con la madera creando un sentimiento de unidad dentro de la

sala de barricas, para lograr un área natural para la producción y crianza de vinos, recreando las cavernas subterráneas de los viñedos franceses.

Las instalaciones se comunican mediante una rampa y dos puentes, bajo los cuales encontramos una mesa de catas de hormigón teñido. Este es el centro de la bodega, una plaza semi-exterior en dos niveles que permite ver los contenedores del vino: por un lado, los tanques de acero inoxidable, a través de paneles pivotantes, y por otro, las barricas de roble, a través de aberturas ovaladas de vidrio. Adosado a la nave de producción, un alero de hormigón junto al patio de trabajo soporta los grandes portones de acceso y proporciona sombra a la zona de recepción de la uva.

En conjunto con el arquitecto Carlos Silva, se buscó reducir el impacto visual, e integrar la bodega  armónicamente al paisaje y la topografía del lugar.

Sobre la sala de barricas se propone una cubierta curva impermeabilizada con una membrana de arcilla volcánica en la que se plantan cepas de Pinot Noir y rosas entremedio de las vides.

El efecto visual logrado recrea una loma como parte del paisaje y medio ambiente natural.

Fair for Life

Viajar por el mundo de una manera sostenible y justa es el deseo de muchas personas. Ellos desean conocer las culturas y la naturaleza de otros países de forma social-mente equitativa, culturalmente justa, ecológicamente saludable y económicamente provechosa para la población local. El Programa de Responsabilidad social y Comercio justo Fair for Life abarca todos los aspectos
previamente mencionados y permite que la industria del turismo demuestre su desempeño en los emprendimientos sociales, así como sus prácticas de comercio justo, a través de la certificación por una entidad independiente.
Ideal para las empresas que ofrecen opciones de hospedaje ecológicoy de eco-aventura, el Comercio justo en el turismo busca asegurar que las personas, cuyas tierras, recursos naturales, mano de obra, conocimiento y cultura se utilizan para las actividades turísticas, realmente se beneficien efectivamente
de dicha industria. La certificación Fair for Life hace una diferencia: el sello Fair for Life refleja prácticas comerciales y sociales justas en la que todos pueden confiar.

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